El tiempo esta cabrón.
Sí, sí... cuando era una adolescente escribía con puras faltas de ortografía y me sentía bien cool.
A mí me gustan las escondidillas.
Y me gusta hablar mucho.
Y me gusta oler el cuello y morder las orejas.
Hoy me siento hormonal.
Toda esta semana me he sentido como la peor persona que llegó a esta ciudad.
Esta semana conte mis más puros y arraigados secretos.
Y me dieron ganas de huir. Para eso también soy buena.
Para escapar y sólo esperar a que alguien venga a buscarme a esta nueva cueva dejabajo de las escaleras con las sabanas frías.
Esta bien céluar, te pondré a cargar.